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GRASAS BUENAS vs MALAS, identifícalas AQUÍ [RECOMENDANDO]✅

El realizar elecciones de alimentos saludables para el corazón y mantener un peso corporal saludable puede ayudar a evitar y tratar enfermedades cardíacas. Comer demasiado de cualquier clase de grasa no es bueno para su salud. Pero cuando se trata del corazón, algunos tipos de grasas son más saludables que otros para el corazón. Entonces, ¿cómo tomar decisiones inteligentes? Aprenda cómo reconocer las grasas buenas y las grasas malas.

Empecemos por diferenciar dos tipos de grasas: saturadas e insaturadas. Las primeras son las que comúnmente se llaman “grasas malas”, por ocasionar problemas de salud como los ya mencionados. Generalmente son de origen animal, ya que se encuentran en la carne vacuna y en la del cerdo, así como en la piel del pollo.

Asimismo, se encuentran en productos derivados lácteos, como el queso y la mantequilla, que deben consumirse con moderación. Un tipo particular son las denominadas “grasas trans”, aquellas a las que se les ha añadido hidrógeno con el fin de conservar los alimentos producidos industrialmente. Estas deben evitarse.

Por otro lado, las grasas insaturadas son las llamadas “grasas buenas”. Pueden encontrarse de tres tipos: monoinsaturadas, poliinsaturadas y ácidos grasos Omega 3. Veremos más adelante en qué alimentos se encuentran. Lo importante es saber que son necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Estas grasas se encuentran en su estado natural, y son procesadas por el cuerpo para producir la energía que necesita. También estimulan la producción de vitaminas (A, D, E, K), aportan ácidos que ayudan al crecimiento de los niños, y forman parte de las hormonas y tejidos nerviosos.

 

Las grasas malas

Las grasas ”malas” plantean una amenaza a su sistema del corazón y vasos sanguíneos porque incrementan la producción de colesterol del cuerpo. Las grasas “malas” también provocan coágulos de los vasos sanguíneos, o aterosclerosis. Si hay un bloqueo en el flujo de sangre hacia el corazón, esto puede llevar a un ataque cardíaco. Si los vasos sanguíneos en el cerebro se bloquean, esto puede llevar a un accidente cerebro vascular. Las grasas “malas” incrementan los riesgos de cardiopatía coronaria, y tienen que limitarse en la dieta:

  • Grasas saturadas
  • Grasas hidrogenadas
  • Grasas trans

Las grasas saturadas, que generalmente provienen de origen animal, son sólidas naturalmente a temperatura ambiente. Ejemplos son: grasa de cerdo, manteca, grasa láctea, carne, piel de pollo y cerdo, helados y queso. Tenga cuidado también con los aceites de coco y palma / palmera. Estos aceites tropicales contienen altas cantidades de grasas saturadas.

Las grasas hidrogenadas se crean mediante un proceso químico que convierte a los aceites vegetales líquidos en grasas semisólidas o sólidas a temperatura ambiente. La hidrogenación a veces convierte a los aceites en lo que se denominan grasas trans, una transformación especialmente no saludable que sin embargo se convirtió en un ingrediente clave de los aperitivos envasados, artículos horneados, margarinas en barra, grasa alimentaria y comidas rápidas. Evite los productos hechos con aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados. La buena noticia es que hay más productos en el mercado “sin grasas trans”. Elija estos productos en vez de los primeros.

Tipos de grasas buenas

Son muchos los alimentos en los que podemos encontrar las grasas insaturadas. Solo debemos tener en cuenta que es recomendable comerlos crudos, ya que al cocinarlos pueden perder muchas de sus propiedades. La mayoría son de origen vegetal. Aquí te decimos dónde puedes encontrar los tres tipos de grasas saturadas.

Grasas poliinsaturadas

Buenas para reducir los niveles de colesterol malo o aliviar los síntomas pre menstruales. Puedes encontrarlas en alimentos ricos en vitamina E, como el aceite de girasol, las semillas de calabaza, las semillas de sésamo, las almendras, la palta y los huevos.

 

Grasas monoinsaturadas

El consumo de estas grasas se encuentra asociado a un menor riesgo de cáncer. Se encuentran en el aceite de oliva y las aceitunas, la palta, el aceite de maní, el de girasol, y algunos frutos secos, como las nueces. También están presentes en la carne magra.

Ácidos grasos Omega 3

Disminuyen el nivel de triglicéridos (grasas) que circulan en la sangre, beneficiando al corazón. Los encontramos principalmente en alimentos de origen marino, como el salmón, la caballa, el atún, las sardinas, el arenque y la trucha. También se obtienen de fuentes vegetales, como las semillas de lino, las nueces y la soja.

¿Cómo reducir el consumo de grasas malas?

La primera recomendación es ir reemplazando los productos envasados o procesados por productos naturales. Como ves, hay una gran oferta de opciones de alimentos que aportan grasa beneficiosa a tu organismo. Además, es importante también revisar las etiquetas de lo que compras en el supermercado, para saber qué tipo de grasa llevan.

En el caso de los lácteos, es preferible consumir aquellos que son desnatados o semidesnatados. Asimismo, es mejor optar por los quesos frescos que por los curados, y reemplazar los embutidos por jamón o pavo. Por otro lado, procura consumir pescado o productos marinos unas 2 o 3 veces por semana.

La buena alimentación empieza con información. Si deseas saber más sobre los beneficios de una dieta balanceada, acude a tu nutricionista, quien podrá asesorarte según tus necesidades particulares.

¿Qué sucede con el colesterol?

El colesterol dietario puede elevar sus propios niveles de colesterol en sangre e incrementar el riesgo de cardiopatía coronaria. Así que, limite los alimentos altos en colesterol, y elija tamaños de porciones inteligentes. El colesterol se encuentra en TODOS los alimentos de origen animal, como la carne, yema de huevo, pescado, camarones, calamar, aves de corral y productos lácteos. No hay colesterol en los alimentos derivados de las plantas. Si tiene diabetes, el límite diario de colesterol es 200 mg por día. Recuerde, a pesar de que un alimento sea bajo en grasas no significa necesariamente que sea bajo en colesterol. Para mantener controlado el colesterol, elija carnes magras, y apunte a un tamaño de porción de aproximadamente el tamaño de su mano, dos veces por día.